sábado, 18 de febrero de 2017

A quinientos años de la expedición de Francisco Hernández de Córdoba a Yucatán (febrero - mayo de 1517)


Expedición de Córdoba a Yucatán.svg


(1517 - 2017)

 
Francisco Hernández de Córdoba, nacido en Córdoba, España, 1427 y fallecido en Sancti Spíritus, Cuba, 1517,  fue un explorador y conquistador español que pasó a la historia por la expedición que dirigió entre febrero y mayo de 1517,  durante la cual quedó registrada por el imperio español, entonces forjándose,  lo que denominaron "el descubrimiento de la península de Yucatán".

Vale aquí citar a nuestro querido amigo ya fallecido Michel Antochiw Kolpa, historiador y cartógrafo, quien en su  ''Historia Cartográfica de la Península de Yucatán'' señala y sustenta cartográficamente:  "....Existe la posibilidad de que Yucatán haya sido visitado por lo menos dos veces antes de su "descubrimiento", ambas por navegantes portugueses, la primera vez desde el norte, la segunda desde el sur..." Y decir también, que la propia enciclopedia "Yucatán en el tiempo", en el artículo correspondiente a "Historiadores de Yucatán" indica: "...todavía persisten dudas sobra la fecha real y la identidad del autor del descubrimiento (de Yucatán), ya que el mapa más antiguo en que aparece Yucatán data de 1513, cuatro años antes del viaje de Hernández de Córdoba"...

Más aún, desde 1511 había naufragado un barco de la flota de Diego de Nicuesa, que regresaba a La Española y algunos de sus ocupantes consiguieron salvarse. En efecto, en el momento en que los compañeros de Hernández avistaron y nombraron a El gran Cairo, en la costa yucateca, muy cerca de Cabo Catoche, dos de esos náufragos, Jerónimo de Aguilar y Gonzalo Guerrero, vivían ya en la región del Mayab, hablaban la lengua maya de la zona, y el segundo incluso, gobernaba una comunidad indígena.

Ahora bien, nada de lo anterior quita mérito al "descubrimiento" (lo sigo entrecomillando) de Hernández de Córdoba, por cuanto que con relación a los portugueses, aunque se acepte que avistaron las tierras del Mayab, ellos no registraron historiográficamente el evento, ni allanaron el camino para el reclamo de nuevas tierras, como sí lo hicieron los europeos que siguieron los pasos de Hernández de Córdoba, hasta lograr la conquista territorial que marcó la historia. Y, con relación a los náufragos, pues eso fueron: náufragos que llegaron al Mayab por accidente, sin voluntad de hacerlo y su "descubrimiento" hubiera quedado en el olvido de no haber sido rescatado uno de ellos, Jerónimo de Aguilar, años después, en 1519,  por el mismísimo Hernán Cortés

Estamos conmemorando pues el quinto centenario (medio milenio) del "descubrimiento" de la península de Yucatán, hoy territorio de México y morada nuestra.... Sin entrar en los vericuetos de un viaje épico que merece relato en torrentes y no sólo las cuantas líneas que aquí escribimos a manera de recordatorio histórico de un hecho clave para el devenir de la región y de nuestras propias vidas.

Culmino el relato conmemorativo, a reserva de volver a él con otro hilo conductor en fecha próxima, recordando también que esta expedición  fue encargada a Hernández de Córdoba por Diego Velázquez, el entonces gobernador de Cuba, con el propósito ulterior, según Bernal Díaz del Castillo -testigo presencial-, de conseguir "indios" para que trabajaran en las propiedades de los españoles que ya vivían en la isla.  Y remato para la recolección de todos: la expedición costó la vida a Hernández de Córdoba quien falleció a los pocos días de regresar a Cuba el mismo año de 1517, como consecuencia del propio viaje ya que fue herido con flecha por los "indios" mayas, los mismos que había venido a buscar para esclavizarlos, en Potonchán (Champotón), en la escaramuza -que no batalla- llamada por los perdedores como "la mala pelea" y había sufrido durante el viaje de retorno, que se hizo con escala (por la sed) en la Florida, de tal manera que su salud quedó gravemente comprometida, sobreviniendo poco después, al arribar a Cuba, el desenlace fatal. Irónico, sí, que el viaje que lo hizo inmortal ante la historia fue el mismo que le quitó la vida.

Rodolfo Menéndez.

Imagen superior tomada de Wikipedia, ella es trabajo original del wikipedista Jaontiveros. CC BY-SA 4.0,

miércoles, 15 de febrero de 2017

miércoles, 8 de febrero de 2017

martes, 24 de enero de 2017

Cómo resistir a Trump.....

Guía práctica para resistir a la agenda de Trump (click para ir a la página)

 

Ver la guía completa en el vínculo arriba de la foto.


RESISTIR LA AGENDA DE TRUMP
Donald Trump es Presidente-electo siendo el mayor perdedor del voto popular en la
historia. A pesar de no haber ganado la mayoría del voto, Trump intentará usar a su mayoría
congresional para reformar a los Estados Unidos para proyectar su propia imagen racista,
autoritaria y corrupta. Si los progresistas vamos a detener esto, debemos enfrentarnos de
manera indivisible a Trump y a los miembros del Congreso que obedecerían su voluntad.
Juntos, tenemos el poder de resistir - y tenemos el poder de ganar.


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miércoles, 18 de enero de 2017

Otra vez "Vecinos Distantes"




General Francisco Villa al centro; General Álvaro Obregón, izquierda y General John J Pershing , derecha, encontrándose en el Paso, Tejas en 1914. Dos años después, en 1916, Pershing persiguió a Villa porque éste había saqueado la villa de Columbus en Nuevo México. El general Pershing cruzó la frontera mexicana pero nunca pudo atrapar a Villa que se hizo ojo de hormiga. Pershing tuvo que desentenderse de esta persecución ya que su gobierno lo comisionó para dirigir las tropas estadounidenses que cruzaron el Atlántico en la 1a. Guerra Mundial. Así se burló Villa del ejército más poderoso del mundo y de su General en Jefe. Crédito de la fotografía Associated Press. Pie de la fotografía de Rodolfo Menéndez.

Ver reciente artículo de

New York Times. Enrique Krauze, enero 17 de 2017.


viernes, 6 de enero de 2017

México inflamable por Juan Villoro

México inflamable

Juan Villoro
06 Ene. 2017
(Tomado del Diario Reforma)

Luis Videgaray acaba de inscribirse en la escuela más cara de México. Según sus declaraciones, llega a la Secretaría de Relaciones Exteriores a "aprender". Dispone de una beca anual de siete mil y medio millones de pesos para lograrlo. Su aire humilde preocupa como la calma que antecede a la tempestad. Salió del gabinete por la invitación que hizo a Donald Trump durante la campaña del magnate antimexicano. El gesto fue algo más que un error de protocolo. Se le ofreció un coctel margarita a la persona equivocada y se le otorgó estatura de estadista internacional al adversario que acaba de impedir que mil seiscientos millones de dólares se inviertan en la planta de Ford de San Luis Potosí.

El gobierno de Peña Nieto contribuyó de este modo al triunfo de nuestro acérrimo rival. El descrédito instantáneo hizo que el artífice de la iniciativa, Luis Videgaray, fuera removido de la Secretaría de Hacienda, donde llevó a cabo una asfixiante e injusta reforma fiscal. Con toda razón, Claudia Ruiz Massieu, entonces titular de Relaciones Exteriores, se inconformó con una invitación de la que no estaba al tanto y que agraviaba a México. Hoy el responsable del error la sustituye.

La pregunta esencial es: ¿quién gobierna México? La respuesta de Peña Nieto no deja lugar a dudas: Donald Trump.

Vuelvo al aprendiz de canciller. Durante su gestión en Hacienda sometió a persecutorias auditorías a los empresarios que solicitaban importantes devoluciones de impuestos. Regresa con el orgullo herido a un cargo que no merece y que sólo obtiene por las infaustas carambolas de la diosa Fortuna. ¿Cuánto durará la humildad que estrenó el miércoles pasado? Su principal "activo" consiste en su cercanía al enemigo declarado de los mexicanos. El solo hecho de que haya tomado protesta es una ofensa a la soberanía.

La cartera que alguna vez ocupó Alfonso García Robles, Premio Nobel de la Paz por los Tratados de Tlatelolco, queda en manos de un vendedor de seguros más proclive a defender los intereses de una transnacional que los de sus "clientes locales".

Este descenso en la diplomacia coincide con la subida de hasta veinticuatro por ciento en los precios de la gasolina. Peña Nieto utilizó un recurso para saber si el combustible causa un estallido político: encendió un cerillo. Las protestas no se han hecho esperar, acompañadas de condenables actos de vandalismo. Posiblemente, los saqueos a tiendas y gasolineras son respaldados por grupos deseosos de criminalizar el descontento y evitar que surja una oposición más organizada. Los bots alarmistas en Internet apuntan en esa dirección. Pero el principal responsable es el gobierno. Si la ciudadanía se siente despojada, paga con la misma moneda; en esa confusión, el delito es visto como un acto compensatorio.

El alza a la gasolina es el corolario de la desastrosa reforma energética que permite a empresas extranjeras tener control total para la explotación en aguas profundas y de una política equivocada que desmanteló las refinerías, renunció a la petroquímica y permitió la "ordeña" de los recursos. Con el mismo sentido depredador con que Peña Nieto transforma los parques nacionales en "áreas protegidas" en las que se puede invertir comercialmente, los hidrocarburos se han sometido a los caprichos del corto plazo.

Al inicio de los años ochenta México era el cuarto productor mundial de petróleo. El presidente López Portillo anunció que se administraría esa abundancia. Lo que siguió fue la rapiña. Hoy, México cuenta con combustibles para abastecer la demanda de los siguientes cinco días. Es la medida de nuestro fracaso: un país a cinco días de la parálisis.

En enero de 1994, los zapatistas se levantaron en armas para protestar por el rezago de siglos que agobia a los pueblos originarios del país y la pérdida de soberanía que implicaba la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá. En enero de 2017 la situación es más grave. El dístico de Ramón López Velarde en "La suave patria" vuelve a ser una llamada de atención: "El niño Dios te escrituró un establo/ y los veneros de petróleo el diablo".

2016 fue el año con más violencia en el país desde que Peña Nieto asumió el poder. Ahora ese polvorín ha sido rociado de gasolina. En el centenario de Juan Rulfo, habitamos El llano en llamas.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Henequenal. Yucatán.




Zona henequenara de Yucatán, México. Cerca de Izamal. Pencas cortadas y atadas, dejadas a la vera del camino listas para ser trasladadas a la desfibradora. En segundo plano, albarrada típica de la región. Al fondo, henequenal con plantas de aproximadamente 10 años de edad. Agroindustria henequenera yucateca.


Fotografia tomada de una publicación del Gobierno Federal mexicano no sujeta a derechos de autor, acreditable a Pedro Tzontémoc y a Christa Cowrie.



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sábado, 17 de septiembre de 2016