viernes 16 de octubre de 2009

¿Volverá la luz?

¿Volverá la luz? ¿La verdadera luz?

hilo_de_luz Más allá de los discursos encendidos, de Porfirio en su jugo, de posiciones tonantes extremas en contra de derechas o de izquierdas, en algo nos tendríamos que poner de acuerdo.

Ya decía que de ésta, saldrá Calderón como héroe para algunos y como un gran bellaco para otros. El problema grave es que en la triste realidad mexicana es muy difícil, si no imposible, conciliar en el punto medio. ¿Cuál es aquí el punto medio? Pues simplemente debería ser el interés colectivo.

Pero resulta que ese “puntillo” es indeterminable. Nadie tiene, al parecer, los argumentos suficientes para convencer a los otros. Nadie escucha, o nadie pues, parece escuchar.

Recuerdo hace no mucho que en el congreso (así con minúscula), discutíamos acerca de las concentraciones del poder económico en el sector de las telecomunicaciones. Uno de mis argumentos en tribuna apuntaba a que no deberíamos dejar que se siguiera profundizando la influencia relativa de ciertos grupos y personas en el manejo de tal sector. Una política encumbrada, colega en aquel entonces, me interpeló en el sentido de que ella y su partido preferían los monopolios nacionales, aunque fueran monopolios, aunque fueran ineficientes y aunque fueran contrarios al interés ciudadano.

No cabía en su entender la posibilidad de velar por el interés del público en general, haciendo concurrir a todos los factores (que fueran propios o extraños) y someterlos o acotarlos por medio de la ley. El dogma por delante. ¡Al ciudadano de a pie que lo defienda pifas!

El resultado de esa nefasta visión de la conducción de las políticas públicas está a nuestra vista. Estamos en la mediocridad como país y como potencia económica. Son más los factores que nos frenan (llámese Compañia de Luz) que los que nos impulsan (llámese empresas productivas que nos den competitividad nacional y todo lo que de ahí deriva).

Hoy, Denise Maerker publica lo que sigue. ¿Podríamos siquiera estar de acuerdo en ello?

Cito: “…Una gran derrota

En México, en caso de conflicto, no parece haber de otra: unos ganan y otros pierden. Así ocurrió en el conflicto de Oaxaca, en Atenco y en la huelga de la UNAM. El conflicto, legítimo o no, es hasta la muerte; la intransigencia y la desidia se imponen en las partes y se termina invariablemente con la derrota de unos y el triunfo de otros. Lo mismo se puede decir en el caso de la liquidación de Luz y Fuerza.

Ayer en Reforma José Woldenberg escribió: “Se puede entender el argumento de la liquidación de la compañía de Luz y Fuerza del Centro, porque se había convertido en una empresa costosa, ineficiente y que demandaba un subsidio más que elevado. Sin embargo, no es posible compartir que la extinción de la compañía haya sido un acto unilateral acompañado de la ocupación de las instalaciones por cientos de elementos de la Policía Federal”. De entrada, me sorprendió el argumento. ¿Acaso era posible liquidar Luz y Fuerza sin tomar por sorpresa y con elementos armados las instalaciones de la empresa para asegurar el suministro de energía? La verdad no lo creo, pero Woldenberg tiene razón: una cosa no implica (no debería implicar) automáticamente la otra. No en una sociedad democrática.

Sin embargo, en todos los casos antes mencionados, los intentos por encontrar salidas negociadas nunca tuvieron oportunidad de imponerse. De hecho, las posiciones moderadas y negociadoras siempre terminaron siendo arrasadas por los radicales de ambas partes. El CGH se radicalizó hasta la caricatura, la APPO también, y Abascal era ridiculizado por la derecha por sus intentos conciliadores.

Por supuesto que se tendría que poder liquidar una empresa luego de una negociación entre un sindicato y un gobierno que velaran al mismo tiempo por los intereses de los contribuyentes, los usuarios y los trabajadores. Pero no parece posible en el México de hoy.

La decisión, entonces, es encomiable porque rompe con la inercia y la indefinición, pero la forma nos confirma lo lejos que estamos de una sociedad democrática. La visión que se impone es la de una sociedad enfrentada a muerte y sin posibilidades de avanzar de forma conjunta y pactada. En este caso durante años se impuso el sindicato sobre los intereses de usuarios y contribuyentes. De golpe y porrazo son ahora ellos los derrotados. Mala cosa que siempre camine por nuestras calles alguien que se siente humillado.

No cuestiono que la liquidación fuera una necesidad, pero no se puede ver lo ocurrido como un triunfo de nuestra forma de resolver los conflictos; todo lo contrario, es una gran derrota para todos”

lunes 12 de octubre de 2009

¡Se fue la luz!

cia de luz y fuerza

Esta es una expresión harto usada en México y muy particularmente en el altiplano. ¡Se fue la luz!

Se nos va la luz a cada rato y por mil motivos. Porque empezaron las lluvias; porque llovió fuerte; porque cayó un rayo; porque es fin de semana; por mantenimiento; porque es lunes…. Mil razones diferentes se aducen cada vez que los habitantes de la Ciudad de México y municipios circunvecinos accionan inútilmente su apagador, o su computadora, o su licuadora o su plancha… ¡No hay luz!

Es una vieja historia conocida por la que han tronado diríase cientos de miles de aparatos eléctricos domésticos. ¿Quién no ha sufrido personalmente o no conoce a alguien que de alguna forma haya perdido su refrigerador, su módem, su PC, porque la luz se fue y al regresar, ¡pum!, se acabó?

El de la compañía de luz es posiblemente el peor servicio del mundo en su materia. No se necesitan grandes encuestas para apostar a que la afirmación es cierta.

Y además de malo es caro. Con todo y el chisme que nos quieren vender en cada recibo, de que el santo gobierno se está haciendo cargo de una cantidad normalmente superior al que nos están cobrando.

No entre usted en un dime o direte con la Compañía de Luz porque lleva las de perder, a las buenas o a las malas. No se atrase jamás en su pago y si puede evitarlo, no acuda nunca a las “oficinas” de la empresa que le da el servicio, porque ahí, aunque sea usted muy ducho, lo van a trasquilar. Si tiene usted la razón, hay que pagar para que se la reconozcan. Y si no la tiene…. ¡Ave María Purísima!, está usted en un gran lío. Corrupción es un término suave –eufemismo se dice- para ponerlo. ¡Atraco en despoblado es la expresión correcta!

Nada de esto es nuevo. Tiene años, lustros, décadas, de estar en vigor esta lindura del “sistema” de vida mexicano. Todos los que vivimos en la gran urbe lo sabemos. Todos lo sufrimos. Y la verdad, SÍ, estamos hasta la madre.

¿El sindicato es el culpable? Pues sí, en parte. Pero echársela toda a ese ente podrido sería también un despropósito. El problema de la Compañía de Luz es de la culpa de los diversos gobiernos de México y de la ineptitud, de la deshonestidad y de la zafia de sus operadores.

La existencia misma del sindicato, tal cual es en la actualidad, es una prueba contundente de la gran porqueriza que ha sido la política mexicana y de la corrupción sin paralelo que ha existido en materia de política laboral, muy especialmente en tratándose de paraestatales.

No hace falta bordar mucho en la historia para percatarnos cómo se gestaron esos monstruos inmanejables que hoy son algunos sindicatos, que se le montaron encima a su creador, el propio sistema. El gobierno forjó con sus propias manos y necesidades ilegítimas, aquello de lo que hoy se queja amargamente. Pero eso es historia patria cuyos cursos damos en otro contexto.

Y ahora sucede que ¡la luz se le va a la que la hace!. ¿Qué va a pasar?

La medida del presidente Calderón es brutal e inaudita. ¿Qué duda cabe? De este accionar sale para héroe de unos y para villano de otros. No hay término medio.

Dos problemas le veo. Dos. El primero es de carácter político. ¿Tendrá el régimen y el presidente Calderón, la suficiente legitimidad, el suficiente apoyo para encauzar una medida de esta dimensión y trascendencia? ´¿Será lo suficientemente fuerte y dispondrá de los suficientes recursos políticos para llevar a buen término su propósito? ¿Habrá medido bien sus fuerzas y contado bien a sus aliados y a sus enemigos? Está por verse. Yo tengo mis dudas.

El otro problema no menos preocupante, al margen de las simpatías que reciba la iniciativa presidencial, es el aspecto específicamente jurídico. ¿Habrá hecho bien su tarea el señor presidente? Está el gobierno federal frente a un conflicto que en ley laboral se llama de carácter económico según parece. Jurídica y laboralmente ¿tendrá la presidencia las facultades para ir adelante en este caso?

No veo, con mi limitada experiencia en materia legal, procedente, la controversia constitucional de que hablaba ayer en forma grandilocuente el líder detestable del sindicato. Pero sí que veo el hecho, de que en México todavía tiene vigencia real el juicio de amparo y queremos que así siga siendo. Y ¿si le ganan un amparo bien estructurado, si le obtienen una suspensión larga al proceso que ya se inició?, entonces habrá problemas. ¿Saldrá adelante el presidente de esta encrucijada desde este punto de vista? ¡Está por verse!

Hay otro ángulo que, ese, nadie estará interesado en aclarar. El presidente no puede, ni nadie en el gobierno federal, en términos legales, dar, como lo ha ofrecido Calderón, prestaciones adicionales a las que marca la ley a cambio de una aceptación pronta y voluntaria del proceso de indemnización de los trabajadores. ¿A título de qué o con autorización de quién ofrece el presidente dineros, que no son suyos, por encima de lo señalado por las leyes competentes, a fin de cooptar voluntades de los trabajadores hacia su proyecto liquidador? Eso es definitivamente ilegal. Y quiero ver quién lo va a reclamar.

miércoles 7 de octubre de 2009

El racismo mexicano

Racismo-thumbMucha razón le asiste a Raymundo Riva Palacio al referir en un reciente artículo la realidad que vivimos en México respecto del racismo solapado o del sentido discriminatorio que caracteriza a nuestra sociedad.

A cada rato se nos presentan ocasiones para advertir el profundo desprecio que se manifiesta de muchas maneras, colectivamente, hacia vastos segmentos de la sociedad nuestra, trátese de judíos, prietos, homosexuales, mujeres (¡vieja pendeja!), pobres, nacos, desarrapados, indígenas, por citar sólo algunos de los "blancos" de nuestra fobia colectiva.

¿Cómo podemos aspirar a tener objetivos comunes, a resolver problemas comunes, a identificarnos como nación, si nuestro cuerpo social está tan fragmentado y tan descompuesto por estas terribles inquinas que nos dominan.

Léase el artículo del periodista que reproduzco a continuación y valórese si no merece la pena al menos una reflexión a lo que plantea….

Cito de El País:

Por Raymundo Riva Palacio.

La gran opereta de la política mexicana terminó su temporada de forma anticlimática hace unos días, pero dejó abierta la caja por donde escapó el fantasma más grande que tenemos, a la vez enterrado bajo la epidermis nacional: el racismo. El galvanizador fue un humilde hombre llamado Rafael Acosta, que con su nombre de guerra Juanito cautivó el imaginario colectivo.

Acosta fue un instrumento político utilizado y abusado por la izquierda para resolver diferendos internos, pero se convirtió en un monstruo que les devoraba cada día una parte de sí mismos y del electorado. Lo hicieron candidato subrogado a un cargo de elección popular que una vez que ganó comenzó a amenazar que no entregaría a sus patrocinadores, como habían acordado. La semana pasada lo persuadieron y acabó el sueño del absurdo político mexicano.

Juanito había entrado por el portón del star system de los medios. Sin recato, prensa, radio y televisión lo utilizaron como arma efectiva para desahogar las fobias, en buena parte dirigidas contra el líder de la izquierda social, Andrés Manuel López Obrador, quien inventó a Acosta, como un actor político. Los medios, que en los últimos años han girado ideológicamente del liberalismo al conservadurismo, tuvieron un festín pantagruélico contra López Obrador y la izquierda social, al manipular a Juanito de la misma manera como sus patrocinadores lo habían hecho.

En el camino sucedió un fenómeno llamativo. La variable política pasó a un segundo término, superada por una persistente y sistemática sobreexposición de Juanito, centrada en las miserias humanas. Lo primero que emergió fueron los estigmas de clase. Al ser pobre, humilde y sin preparación, no se le consideró uno de los millones de mexicanos castrados de oportunidades, sino un naco, que es una connotación utilizada en México que descubre racismo económico y discriminación.

Al mismo tiempo, quizás porque al verlo todo el tiempo en los medios se le adjudicó un blindaje metafísico, fue calificado como "imbécil", con lo que se rompieron los autocontroles que se tienen con personas en sus mismas condiciones sociales, económicas y culturales, que no son celebridades instantáneas. Si era público, era sujeto de dilapidación a garrote vil. Además, como no tenía poder ni poderosos detrás, era un objetivo altamente vulnerable.

Juanito tiene el fenotipo general mexicano, bajo de estatura, moreno claro, producto del mestizaje. Tiene rasgos duros en la cara, pero no es indígena, que son el segmento social más discriminado y repudiado en México. Pero como no tiene poder ni dinero, nadie guardó las apariencias que se cuidan cuando se trata de políticos, empresarios o figuras públicas que llenan ese perfil físico. Estos son aceptados por otros grupos sociales, blancos, con dinero y educación -aunque no necesariamente refinados o sofisticados-, que sin embargo, nunca dejan de murmurar a sus espaldas la inferioridad de clase que el solo color de piel les significa.

Con Juanito, medios y actores políticos fueron paternalistas y jugaron con él de manera cruel, ensalzando su ignorancia y mofándose abiertamente de él, en su propia cara. Ya no había fobias contra nadie. Todo se volvió personal. Pocos se percataron del maltrato humano al que estaba sometido, porque como el contexto era político, el carnaval de la humillación no podía inscribirse en otro marco de referencia que no fuera la política. Cuando se acabó el episodio político, un periodista que se firma bajo el seudónimo de Catón y que tiene sindicada su columna en decenas de periódicos en todo México, escribió: "Luego de ser un hombre popular, pasó a la historia como un pobre diablo".

Juanito fue un error táctico de políticos, pero rápidamente se convirtió en un fenómeno que traspasó las fronteras públicas y fue burla para conservadores, liberales y anarquistas, que se unieron en la mofa. Un blog que es rabioso simpatizante de López Obrador, llegó inclusive a plantear en un sondeo la siguiente pregunta: "¿Cree usted que Rafael Acosta, 'Juanito', es apto sicológicamente para gobernar?". Nadie denunció nada. La sociedad mexicana, mayoritariamente, lo celebró.

Acosta fue el inesperado catalizador racista en la sociedad mexicana. El tema no es de fácil discusión, pues el racismo no es algo que procesen autocríticamente los mexicanos. Es un fenómeno con el que no gusta estar asociado, pero es una realidad que sólo porque nos negamos a aceptar, pensamos que no existe.

El racismo en México tiene múltiples caras. Hay uno económico, donde se han dado casos en el que prohíben la entrada a restaurantes en la ciudad de México, la más liberal en el país, por el hecho de que la persona que busca un servicio se ve humilde y es de tez morena, o donde no se les permite entrar a algunos hoteles por las mismas razones. Para un pueblo mestizo, es una enorme contradicción, pero ha sido parte viva del paisaje nacional. Uno de los grandes cantantes que ha tenido México, Pedro Vargas, decía hace tiempo que se iba a dar baños con leche para que cuando entrara a Sanborn's, una de los establecimientos clásicos mexicanos, no lo discriminaran.

Hay otro vinculado, aunque más identificado como socioeconómico, que es un estigma de clase que llega a ser de un abuso, incluso, irracional y desproporcionado. Por ejemplo, hace algunos años, el entonces presidente Ernesto Zedillo fue invitado por un poderoso grupo de empresarios a Monterrey, la capital financiera del país, para hablar con ellos mientras sus esposas fungían como anfitrionas de su esposa, una mujer sencilla sin grandes pretenciones. Sin saber la educación de la primera dama ni los recursos económicos de su famila -ambos con abundancia-, la pasearon por la galería de cuadros en una de sus casas, provocándola, humillándola: "Este es un Picasso, ¿sí sabes quién es Picasso, verdad?".

Pero también hay formas más violentas, como el antisemitismo que existe soterrado en la sociedad mexicana. Hay zonas en la capital que son habitadas mayoritariamente por judíos, donde alquilar o vender una propiedad a alguien fuera de la comunidad es muy difícil. Hay pintas antisemitas, pocas pero de resurgencia intermitente, y hay hostigamiento y amenazas. Hace algunos meses, una importante estación de radio fue sometida a presiones porque varios de sus conductores tenían origen judío, llegando a pedir inclusive que se les despidiera. Las presiones amainaron, pero como sucede con este tipo de racismo, difícilmente se puede decir que cesaron en definitiva.

El fenómeno en México es bastante más complejo, por la variedad de expresiones racistas -directamente vinculadas a la discriminación-. No hay nadie más afectado que una mujer que sea indígena, pobre y discapacitada; es la peor vida que podría tener en este país. Hay también discriminación entre pueblos indígenas, como en el estado indígena por excelencia, Oaxaca, donde los zapotecos -de cuya cultura era Benito Juárez- se sienten superiores a los chontales, o en zonas urbanas, como los potosinos de la capital de San Luis Potosí, se sienten superiores a los residentes en Valles, la segunda urbe en importancia del estado. La ciudad de México misma, puede hablar en esos términos, la inferior parte del oriente frente a la bonanza del occidente, o la poca preparada población del norte, frente al ilustrado e intelectual sur.

Juanito fue en este sentido, aunque no terminemos de percatarnos, una sacudida a todos los fantasmas racistas mexicanos, que se nos salieron del armario y nos mostró cómo somos, en carne y hueso: un pueblo racista que presume de tolerante. Ciertamente muy hipócrita. Y muy mexicano.

lunes 5 de octubre de 2009

Teotihuacán en la Ciudad Luz…

Quai Branly2En los primeros siglos de la cristiandad Teotihuacán fue una de las potencias más importantes del mundo mesoamericano. Ejerció su influencia en un inmenso territorio que posiblemente fue desde el altiplano del Anáhuac hasta el istmo de Tehuantepec. No es sino muy recientemente que nuestros arqueólogos apoyados por estudiosos de otros países, han podido comenzar a develar los misterios de esta portentosa ciudad-estado aunque aun falta muchísimo por conocer, entre otras cosas, la naturaleza y organización de su gobierno.

Se inaugura hoy en París, en el museo del Quai Branly, muy cerca de la torre Eiffel, sobre el Sena, una importante exhibición de objetos iconográficos de esta nuestra antigua cultura. Tal vez sea la más importante presentación de la cultura teotihuacana que se haya hecho jamás fuera de Mexico. Merece atención y aplauso el esfuerzo realizado por el INAH para este evento. Es de lo que México requiere para su promoción y lustre, sobre todo en estos tiempos aciagos. Estará abierta al público hasta los primeros días de enero del 2010 y la han enmarcado en las celebraciones del bicentenario de la independencia.

Yo, por lo pronto, aprovechando mi buena suerte, pienso asistir. Que el que pueda, lo haga también.

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miércoles 30 de septiembre de 2009

El pretendido maximato salinista….

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Conviene citar a Miguel Ángel Granados Chapa en el artículo que hoy publica. Refiere con claridad lo que hemos visto en las intenciones del ex presidente Carlos Salinas y que día a día cobra actualidad nuevamente, porque parece ser que el hombre no ceja en su empeño….

Es cierto que es otra la orientación del artículo de Granados Chapa el día de hoy, pero me parece medular el  aspecto alterno, en el que no profundiza por el momento el reconocido editorialista, referido a la sostenida intención del ex presidente de hacer crecer su poder político y llegar otra vez, ahora por “interpósita persona”,  a la cumbre del poder político en el país…. Ya lo intentó, volverá a intentarlo…

¿Estoy anticipando vísperas?  Ya podremos constatarlo….

Cito:  Miguel Ángel Granados Chapa (Reforma; 30 sept. 2009).

“A causa de su rompimiento con su heredero Ernesto Zedillo, a quien le jugó la mala pasada de entregarle un país roto económica y políticamente, el ex presidente Carlos Salinas se vio obligado a suspender su proyecto de gobernar más allá de su propio sexenio. Ese objetivo suponía varios modos de realización. El más obvio era reeditar el maximato callista -en el entendido de que, según la sentencia marxista hay acontecimientos que se viven como tragedia y su reedición como comedia. No era otro el propósito de designar candidato a Luis Donaldo Colosio, una figura sin existencia propia y con luz y fuerza vicarias, las que le proyectaba el propio Salinas. Cuando éste advirtió tempranamente que acaso Colosio no resultaría dócil como él esperaba, consideró necesario sustituirlo, medida que hizo posible el asesinato del candidato y su reemplazo por otro aspirante inexperto, sin presencia pública y sin apoyos más allá de los que el propio Salinas le brindaba. Otro de los caminos a recorrer para seguir gobernando más allá de 1994 consistía en asegurar el control de un buen número de estados a través de sus amigos subordinados enviados a gobernar en calidad de virreyes. Y otro más fue consolidar alianzas con intereses financieros y económicos permanentes.
El plan maestro de Salinas debió ser modificado. Su reemplazante en Los Pinos se le enfrentó en diversos planos hasta el punto de que Salinas lo considerara un enemigo al que se debe combatir con rudeza. Varios de los gobernadores que pretendieron hacer de Aguascalientes, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y Veracruz remedos minúsculos de la ínsula Barataria, terminaron sus gobiernos con desprestigio y derrotas políticas. Lo único duradero, al parecer, fue su vínculo con empresarios cuyos intereses quedaron bien salvaguardados, como es el caso prototípico de Ricardo Salinas Pliego, al que se le adjudicaron los bienes del Instituto Mexicano de la Televisión convertido en TV Azteca en condiciones de tan abierta complicidad que la suma a pagar por la privatización se completó con un préstamo surtido por el propio hermano del presidente vendedor, Raúl Salinas de Gortari.
Esos intereses han propiciado el retorno de Salinas primero a México, al cabo de un autoexilio dorado, y luego a los escenarios políticos. En su propósito de retomar un papel decisorio en la vida pública mexicana el ex Presidente contó con una deficiencia del carácter nacional, una suerte de cinismo social que por conveniencia y pereza moral olvida y dispensa los yerros y hasta delitos de un ex gobernante, como si fueran cosa trivial.
Pero en la tersura de su camino, el ex Presidente se topó de pronto con un obstáculo nada desdeñable: la opinión que su antecesor mantiene hoy sobre su antiguo colaborador. Miguel de la Madrid se arrepintió tardíamente de haber dejado en su lugar a Salinas, por su conducta propia y por las ligas que propició entre su hermano y la delincuencia organizada. De la Madrid hizo saber sus opiniones en una conversación con la periodista Carmen Aristegui. Era una conversación destinada a figurar en un libro de próxima aparición. Pero una coyuntura informativa (la difusión del juicio de un ex colaborador de Salinas, Luis Téllez, que atribuyó al ex Presidente el robo de "media partida secreta") favoreció la difusión al aire de porciones de esa entrevista en el nuevo noticiario de Carmen Aristegui. La reacción de Salinas ante esa interrupción en su ruta de retorno triunfal lo condujo a enviar un insolente reproche a la periodista y a imponer a su antecesor una pena insoportable, la de declararse débil mental por senilidad, a fin de invalidar los juicios que con toda claridad emitió sobre su heredero.
Se comprende que esa misma furia lo embargara de nuevo después de que en la Cámara de Diputados el legislador panista Javier Corral invocara esa entrevista célebre para, por un lado, reprochar al gobierno de su partido no investigar al ex Presidente por los nexos delictuosos que De la Madrid atribuye a su hermano. Y, por otra parte, para acusarlo directamente de ser un capo del narcotráfico. Fiel a sí mismo, insidioso como suele ser, Salinas respondió de modo en apariencia casual y desenfadado. Mostró extrañeza por esa posición pública de Corral y la contrastó con el modo en que comportaba en los encuentros privados que el panista había procurado para pedirle apoyo y demostrarle afecto.
Corral respondió de inmediato. Denunció como mentiroso a Salinas pues las reuniones que en efecto ocurrieron fueron solicitadas por Salinas, no por Corral, que nunca pidió nada al ex Presidente. Al contrario, en una de ellas pidió al entonces senador chihuahuense que intercediera ante Francisco Barrio, secretario de la Contraloría, a favor de Rogelio Montemayor, salinista gobernador de Coahuila y después director de Pemex puesto en entredicho por el desvío de recursos de esa empresa al sindicato de Romero Deschamps y la campaña de Francisco Labastida. Salinas pretendió aparecer como aliado de Corral en su empeño por una nueva legislación de medios. En aquel tiempo Salinas mantenía distancia con Televisa -que había sido un conducto empleado por Zedillo para infamar a Salinas, según éste. Pero ya arreglados la empresa de Azcárraga y el ex Presidente, Salinas ha dejado de interesarse por los afanes de Corral y, al contrario, ha buscado su desprestigio presentándolo como un pedigüeño vulgar, un lambiscón que busca acercarse al poderoso. Pero ésas son deficiencias morales que Corral no padece”.

lunes 21 de septiembre de 2009

El ogro…

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Una buena imagen para ilustrar el artículo de Denise Dresser es la de “Saturno devorando a sus hijos” de Francisco de Goya (1746 – 1828). El ogro, esta vez antropófago más que filantrópico –a la manera de Octavio Paz-, nos quiere devorar. Nos está devorando. Particularmente a la inerme clase media mexicana.

Este ogro es el sistema: el que manda en este país, el que gobierna. Dice Denise: “Estado dadivoso”… ¿Dadivoso? ¿Con quién?. Con los partidos. Con la burocracia voraz. Con los sindicatos corruptos. Con la red clientelar (y eso con sus asegunes). Con la oligarquía en suma. La pregunta que los mexicanos de hoy debemos hacernos es ¿cómo deshacernos de ella? ¿Cómo deshacernos del maldito ogro?

Cito a Denise Dresser:

“Un Estado voraz, pero dadivoso.
Quizás lo odien y quizás lo amen, pero muchos mexicanos no quieren vivir sin su apoyo.
El Estado patrimonialista y a la vez protector. El Estado rapaz y también dadivoso. El Estado que construye el capitalismo mexicano y asimismo crea sus enormes ineficiencias.
El “ogro filantrópico” cuyo origen y funcionamiento describió tan bien Octavio Paz. Grande. Monstruoso. Con un apetito voraz.
Acostumbrado a extraer y a gastar, a succionar y a despilfarrar, a financiar clientelas vendiendo petróleo y a vivir de su producción. Hoy obligado por la crisis a cazar cuerpos entre los contribuyentes cautivos. Pero la paradoja es que pocos quieren aprovechar la oportunidad para domesticar al ogro u obligarlo a comer menos y mejor. Prefieren alargar la vida del monstruo antes que combatirlo. Y no hay mejor ejemplo de la relación ambigua, contradictoria, de amor-odio con nuestro ogro mexicano que el paquete económico, junto con las reacciones que ha provocado.
Para el gobierno de Felipe Calderón, parecería que el problema más preocupante es que el ogro se está quedando sin su alimento habitual. Por eso el paquete propuesto pone tanto énfasis en la recaudación.
Por eso le da una prioridad menor a la racionalización del gasto y no plantea una vinculación mayor entre la política fiscal y la promoción del crecimiento. De lo que se trata es de nutrir al ogro para que pueda seguir siendo filantrópico; para que pueda seguir paliando la pobreza a través de iniciativas dispersas; para que pueda seguir siendo un Estado dadivoso y redistributivo.
Y como el ogro posrevolucionario fue concebido con una política de privilegios, exenciones, prebendas y prestaciones que aseguran el apoyo político, la propuesta calderonista opta por no tocarlas. Busca ampliar la base fiscal del Estado, pero sin afectar los intereses — sindicales, empresariales y partidistas— que lleva décadas protegiendo. Su idea es parchar el traje del ogro filantrópico, pero no cambiar los términos de su actuación.
Para el PRI el imperativo es nuevamente colocar al ogro a su servicio. Apoyar —de ser necesario— el aumento en la recaudación para ponerlo a disposición de los gobernadores.
Condicionar el incremento a los impuestos a cambio del control priísta a nivel de los estados del Programa Oportunidades. Concederle quizás una “victoria” al gobierno a cambio de obtener recursos con los cuales construir clientelas y ganar la elección del 2012.
Aceptar quizás ciertos elementos de la propuesta fiscal, pero sin tocar los regímenes especiales y las exenciones que benefician a los miembros tradicionales de su base electoral. El PRI parió al ogro filantrópico y logró mantenerse en el poder gracias a las redes que ese monstruo tejió en el sindicato de Pemex y en el SME y el SNTE y entre la cúpula empresarial adiestrada en el arte de la evasión fiscal. Al PRI no le quita el sueño que la situación existente promueva el rentismo permanente y el crecimiento ausente, la concentración de la riqueza y la persistencia de la inequidad. Lo que busca es regresar al poder, montarse sobre el ogro y después verá si necesita adelgazarlo o a encontrar fuentes alternativas para su alimentación. Por lo pronto, quiere que el ogro distribuya más dádivas a su base.
Para los partidos y la burocracia y la casta política del país, pocas cosas peores que adelgazar al ogro o cuestionar el costo de su comportamiento. Bajo la sombra de su gran cabeza han florecido los sueldos de magistrados, los bonos de consejeros, los seguros médicos de diputados, los aviones de gobernadores, los automóviles de funcionarios, las acciones en clubes de golf para directores generales, las prestaciones desorbitadas de funcionarios públicos a todo nivel. Como bien lo señala Octavio Paz, el Estado mexicano hizo algo más que crecer y enriquecerse; hizo crecer y enriquecerse a quienes acompañaron y aplaudieron su gestión. Esa gran “familia política” ligada por vínculos de parentesco, amistad, compadrazgo y paisanaje. Esa red que aplaude las propuestas de austeridad, siempre y cuando no afecten su sector. Esa visión patrimonialista del sector público que lleva a numerosas dependencias a solicitar incrementos en su presupuesto, aun a pesar de la crisis.
Pero quizás el comportamiento más contraproducente en esta coyuntura es el de los ciudadanos. Los que denuncian al ogro pero perpetúan su existencia. Los que rechazan de tajo cualquier aumento en los impuestos, sin pensar en cómo podrían cambiar al país si comenzaran a pagarlos. La única manera de encoger al humanoide horripilante que ha asolado a los mexicanos es empujándolo a alimentarse de otra manera. Obligándolo a ponerse a dieta. Forzándolo a depender de los contribuyentes y no del petróleo. Obligándolo por ello a rendir cuentas por cada peso más que se le da. Forzándolo a mejorar la representación democrática de aquellos que lo financian. Porque de otra manera, el Estado mexicano jamás logrará modernizarse; continuará siendo un ogro filantrópico que los ciudadanos dicen odiar, pero cuya supervivencia exigen.— México, Distrito Federal.”

viernes 4 de septiembre de 2009

Pandemia gripal. No se debe quitar el dedo del renglón…

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Estas dos imágenes comentan con elocuencia la nota que apareció recientemente en la prensa nacional sobre la importancia de no quitar el dedo del renglón de la pandemia gripal. El invierno se acerca.
"México alcanzará el millón de infectados con la gripe porcina el próximo invierno, estimó el Secretario de Salud, que también elevó a 184 el balance de decesos a causa del virus H1N1.
En México se han registrado "21,264 casos confirmados de influenza A H1N1, de los cuales 184 fallecieron, y se prevé que para la temporada invernal la cifra se incremente hasta un millón de casos", dijo en entrevista el secretario de Salud, José Angel Córdova.
En su anterior balance, el 25 de agosto, las autoridades sanitarias contabilizaban 179 decesos además de 20.681 personas infectadas con la gripe porcina.
México se declaró en alerta sanitaria el 23 de abril para contener la expansión de la epidemia originada en América del Norte.
La gripe A H1N1 suma cerca de 2,200 víctimas mortales en 177 países (85% de ellas en el continente americano) y se ha convirtió en el virus gripal más extendido del mundo, superando al de la gripe común, informó este viernes la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Declarada el 11 de junio como la primera pandemia del siglo XXI, la gripe porcina ha sido contraída por 209,438 personas en más de 177 países, según el recuento de la OMS."

10roth_large1 "La iglesia aplicará medidas
Ante el posible rebrote de la influenza A(H1N1), la Iglesia Católica no descarta, de ser necesario, suspender peregrinaciones masivas, prohibir que en los templos se toque las imágenes religiosas y que se meta la mano en las pilas de agua bendita.
Sin embargo, las medidas se definirán durante un encuentro de Pastoral de la Salud a celebrarse en Guadalajara, Jalisco, del 21 al 23 de septiembre próximos.
En ese encuentro, se llevarán las propuestas para que las diócesis de la República se anticipen al rebrote y apliquen mecanismos de prevención, atención y auxilio a la población y a los feligreses."

viernes 28 de agosto de 2009

Saramago escribe sobre Caín, representativo de un dios de la humanidad….

CaínTomo de la revista digital catalana UNO-Noticias la siguiente nota:

José Saramago vuelve a ocuparse de la religión en "Caín", su nueva novela, que se publicará en octubre, en la que redime a su protagonista del asesinato de Abel y señala a dios "como el autor intelectual al despreciar el sacrificio que Caín le había ofrecido".

Su editor en portugués, Zeferino Coelho, la llevará a la Feria del Libro de Frankfurt el próximo octubre y a finales de ese mes estará en las librerías de Portugal, América Latina y España.

Casi veinte años después de su libro "El evangelio según Jesucristo", que fue vetado por el Gobierno portugués para competir por el Premio Europeo de Literatura, el Nobel luso hace un irreverente, irónico y mordaz recorrido por diversos pasajes de la Biblia pero no teme que vuelvan a crucificarle.

José Saramago no considera este libro su particular y definitivo ajuste de cuentas con dios pero sí con los hombres que lo inventaron: "dios, el demonio, el bien, el mal, todo eso está en nuestra cabeza, no en el cielo o en el infierno, que también inventamos. No nos damos cuenta de que, habiendo inventado a dios, inmediatamente nos esclavizamos a él", explica el autor.

El escritor empezó a pensar en Caín hace muchos años, pero se puso a escribirlo en diciembre de 2008 y lo terminó en menos de cuatro meses. "Estaba en una especie de trance. Nunca me había sucedido, por lo menos con esta intensidad, con esta fuerza", rememora”.

Por mi parte agrego que me propongo leerlo en cuanto esté a mi alcance….

miércoles 26 de agosto de 2009

Hablando de Holbox…..

Holbox6

Cito al Universal: El titular de la Profepa, Patricio Patrón, ex-gobernador de Yucatán, está ligado a un ecocidio que está llevándose a cabo en Holbox…

Se refiere la nota de hoy del periódico de la Ciudad de México a un caso que resulta paradójico: mientras el directivo de la Profepa acusa y acosa a hoteleros de Cancún, él o su familia, en aparente impunidad, hacen lo mismo de lo que acusan a otros…

Propiedad aparentemente  del hermano de Patrón Laviada, en la pequeña isla de Holbox, localizada en la punta nor-oriente de la península de Yucatán, opera el exclusivo hotel Las Nubes, construido ilegalmente en zona de manglar. La empresa que lo maneja es la Operadora Rumbo al Trópico, cuya representante legal es Bárbara Gabriela Hernández Ramírez, hermana menor del banquero Roberto Hernández.

Los hermanos Patrón Laviada son sobrinos políticos de Bárbara y Roberto Hernández uno de los hombres más ricos de México.

La nota del Universal concluye diciendo que: “Mientras que la Profepa cierra hoteles y coloca grandes mantas de clausura en Cancún y Tulum, en el hotel Las Nubes los sellos de la dependencia son casi imperceptibles”.

Ayer apenas decíamos que ya está Holbox en la mira de algunos depredadores. He aquí uno de esos.

Holbox 3

domingo 23 de agosto de 2009

Holbox, isla que debemos conservar…

holbox ag 2009

Conservar en su belleza natural la isla de Holbox es todo un reto. Con este propósito no debería yo estar publicando estas fotos. Afortunadamente está todavía suficientemente retirado para que no acuda tanto depredador…. aunque ya algunos tienen la mirada puesta en la isla paradisíaca…

tiburón ballena holbox Aquí su vigilante que queremos sea eficaz: el tiburón ballena.

Fotos de Juan Carlos Belair.