lunes, 23 de abril de 2007

Elecciones francesas. Primera vuelta.

La Derecha se impone en Francia: 60-40 en la primera vuelta.

Por Rodolfo Menéndez y Menéndez

En las elecciones francesas del día de hoy domingo, la gran sorpresa fue que no hubo sorpresas, dicen los encabezados de los periódicos franceses.

Al cierre virtual de los comicios celebrados en Francia para elegir Presidente de la República para los próximos cinco años, la derecha en su conjunto ha derrotado a las fuerzas de la izquierda por un contundente 61% - 39%. Encabezadas por el candidato de la UMP (Unión para el Movimiento Popular), partido en el poder, Nicolás Sarkozy, quien logró su propósito de llegar primero en esta justa electoral con un poco más del 31% de la votación, las diversas formaciones políticas conservadoras incluyendo lo que denominan los franceses la derecha republicana y la ultra derecha, alcanzaron en conjunto una gran mayoría de los votos sufragados por los electores franceses en esta jornada.

En segundo lugar pero frágil, con derecho al igual que Sarkozy, a la segunda vuelta que se realizará el 6 de mayo venidero, la candidata del Partido Socialista que tantas expectativas generó al principio de las campañas electorales, Segolene Royal, de 53 años, nacida en Dakar, Senegal, alcanzando el 25% de la votación total, con el mérito, eso sí, de revertir el resultado de las pasadas elecciones del 2002 en las que la izquierda quedó fuera de la segunda vuelta ente el embate feroz de las fuerzas ultra conservadoras representadas por el recalcitrante anciano Juan Maria Le Pen (78 años) quien, reiterando su intento de hacerse elegir en esta ocasión, ha tenido que conformarse con una declinación importante de los votos a su favor no logrando más del 11% de la votación total (contra 18% que llegó a tener hace cinco años) quedando fuera de competencia en un modesto cuarto lugar de la clasificación general.

El tercer sitio, ya sin posibilidad de contender en la vuelta final, ha correspondido a Francois Bayrou el carismático ex ministro de educación hoy presidente de la Unión para la Democracia Francesa (UDF), quien falló en su intento de colocarse por encima de la geometría partidista, a pesar de sus antecedentes de militante de la derecha, llamando a los electores al centro del espectro político y proyectándose como el candidato anti-sistema estrategia que le valió un abultado 19% de la votación que aunque insuficiente para seguir adelante le da a la UDF la posibilidad de intentar negociar en posición de fuerza con socialistas o con la UMP, la re-conducción de sus votantes hacia una u otra formación política en la siguiente vuelta.

Ocho contendientes adicionales se repartieron el 15% de la votación restante de la que casi una tercera parte (el 4.5% de la votación total) fue para Olivier Besancenot, el abanderado de la Liga Comunista Revolucionaria y el más joven de todos los candidatos con sólo 32 años de edad.

Este resultado representa un éxito personal para Nicolás Sarkozy, agresivo abogado de 52 años, hijo de inmigrantes y paradójicamente adversario acérrimo de la actual corriente inmigratoria que tanto preocupa a los franceses, quien casi logró empatar los resultados récord del ex-presidente derechista Valery Giscard d’Estaing vencedor en 1974 con el 33% de los sufragios en la primera vuelta, colocándose por arriba de los logros electorales de su jefe el presidente saliente Jacques Chirac quien nunca rebasó la marca del 21% de la votación en la primera vuelta.

Da también una idea clara, este resultado, de las tendencias electorales del conjunto de los franceses si se reconoce el hecho de que la derecha republicana que excluye a los ultras de Le Pen ha alcanzado un 50% de la votación total y si se suma el aporte de esta formación de extrema derecha se llega, como ya se apuntó al principio, a más del 60% de los votos de los franceses en el primer intento a favor del conservadurismo. La Francia actual ratifica así, en lo colectivo, la orientación ideológica de sus valores, de sus aspiraciones, de sus filias y de sus fobias políticas.

Es de esperarse que de aquí al 6 de mayo próximo en que deberá dirimirse la final de esta contienda política, se de una cierta realineación electoral que conduzca a los resultados definitivos. Veremos hasta entonces a los nuevos actores del próximo gobierno de este importante país europeo, pero parece no haber duda de que independientemente del manejo que logre voluntariamente hacer de su fuerza electoral Francois Bayrou y su partido la UDF, la recomposición de fuerzas en este segundo tramo del proceso, salvo que se de una sorpresa muy grande en las siguientes semanas, seguirá favoreciendo a los sectores conservadores de la sociedad francesa quienes retendrán el poder político en aquella nación. Y no será entonces difícil en ese contexto imaginar que la derecha gala logre mantener el poder público a lo largo de toda una generación de franceses (ya llevan diez años). Malas noticias, muy malas, para nuestros amigos de la izquierda de por allá. Helas!, como dicen ellos.

Habría que reconocer con preocupación que este resultado no es nada diferente a lo que está ocurriendo en otras muchas partes del planeta. Corre al parecer el mundo hacia la derecha. Claro, se debe apuntar, hay de derechas a derechas.... y no es lo mismo Bush que Chirac!!

23-04-07